ENTREVISTA
“TODOS DEBEREMOS AJUSTARNOS EL CINTURÓN”
Por Nadia Boulif García e Inés Pintado Alcoba
Ramón Argüelles Cordero nos recibe en el salón de plenos del
Ayuntamiento, dando muestras durante toda la entrevista de una gran naturalidad
y amabilidad de trato. Este año afronta su segunda etapa como alcalde del
concejo de Lena. “MagaziLeNa”, la revista del IES Benedicto Nieto de Pola de
Lena ha hablado con él sobre el futuro de un concejo que, como el resto de
Asturias, está pasando por una de las más profundas crisis económicas de
los últimos tiempos.
- ¿Por qué cree que los lenenses han vuelto a confiar en
usted como alcalde para los próximos 4 años?
- En nuestro primer mandato hicimos lo que pudimos con
las condiciones que había, y creo que con bastante acierto. Para las últimas
elecciones, decidimos volver a presentarnos incluyendo a gente nueva, que tiene
muchas ganas de trabajar por el concejo. Entiendo que a los ciudadanos de Lena
les ha convencido la línea de trabajo que emprendimos desde el 2007.
-Considera que el hecho de que haya un partido diferente en
el Principado de Asturias, con Francisco Álvarez Cascos y su Foro Asturias,
perjudicará en algo a las Cuencas?
- No tiene por qué ser así obligatoriamente. Y más ahora que
estamos en una situación de profunda crisis económica. En cualquier caso, todos
deberemos ajustarnos el cinturón.
-En cuanto al IES, ¿hay nuevas noticias sobre su
remodelación?
- Entiendo perfectamente de lo que estáis hablando ya que yo
estudié allí y prácticamente sigue todo en las mismas condiciones. Había un
proyecto en 2007, y eso de repente se frenó, ya que hubo un cambio de consejero
de educación.
-¿Cómo afecta la crisis al concejo?
- Por desgracia como a otros sitios. En lo que a los vecinos
se refiere, hay mucha gente en paro y eso influye mucho en las familias. Eta
situación nos hace valorar las cosas de otra manera y seguir intentando
implementar ayudas. En el ayuntamiento han bajado los ingresos. Este año hemos
gastado casi 40.000 euros menos que en otras Ferias de Pola de Lena, a pesar
que han seguido teniendo bastante nivel. Resumiendo, la crisis nos afecta muy
negativamente. Viene una época de restricciones en la que confiamos en hacer un
presupuesto equilibrado para comprar nuevos materiales y seguir trabajando en
los pueblos como lo hacemos ahora. La última esperanza que tenemos son los
fondos mineros, que hoy en día están congelados. De estos fondos nos
corresponden aproximadamente 1 millón y medio de euros anuales, pero este
dinero no nos llega directamente, sino que va al instituto del carbón, donde se
están dando retrasos, dependiendo de sus necesidades. Y por esa causa hay
proyectos desde 2006 que están todavía sin efectuar.
-¿Qué le gustaría poder realizar en estos 4 años?
- La prioridad fundamental es la de tener un nuevo centro de
salud, que actualmente se sostiene gracias a la profesionalidad de los
trabajadores y la paciencia de los vecinos. Lo considero indispensable. También
se intentaría el arreglo y reforma del instituto o desarrollar el polígono,
entre otras cosas
Nuestras reporteras, con la concejala de festejos, Sandra Marinero
Nuestras reporteras, con la concejala de festejos, Sandra Marinero
- ¿Qué cree que va a pasar con el AVE?
- Tenemos que seguir peleando para que en Lena se consiga
una estación. Ya que en nuestro pueblo se acaba el trayecto del AVE, de Lena
para abajo las vías no tendrán el mismo ancho, por lo cual tendrían que pararse
casi totalmente los trenes para cambiar el diámetro de las ruedas. No costaría
casi nada abrir las puertas aquí y permitir a los lenenses subir y bajar del
AVE. Creo que es el momento de presionar para defender esta idea común.
-¿Cómo es su relación con sus oponentes?
- Ahora acabamos de estrenar legislatura y espero que el
ambiente sea mejor que en la anterior, ya que hubo mucha crispación. Ahora más
que nunca tenemos que unirnos para salir adelante en este momento de crisis.
-¿Cómo influye la alcaldía en su plan de familia?
- Por desgracia, no siempre puedo dedicar todo el tiempo que
quisiera a mi familia, debido a las numerosas necesidades y compromisos a los
que me debo por el cargo que ocupo. Estoy casado y tengo una niña de 8 años, y
en estos 4 años no compartí con ella muchos momentos que me hubiera gustado
disfrutar. Creo que este trabajo nos roba bastante tiempo para disfrutar con
nuestras familias.